dimarts, 11 de febrer del 2014
Reencuentros - 105
- Esto es muy empalagoso -dijo Coco-. Hagamos algo mejor.
- ¿Cómo por ejemplo?
- ¿Alguien se sabe una historia de terror? -sugirió Zayn.
- ¡Sí! Yo me sé una -chilló Louis.
Todos se levantaron y se sentaron alrededor nuestro, dejando la hoguera detrás y formando un círculo mucho más cerrado.
- Había una vez -empezó Louis, en voz baja y en un tono de voz grave- una niña, de diez años. La niña vivía con su familia en una mansión en medio del bosque y...
- Bueno, nosotros nos vamos a dormir -le cortó Andrew, mientras los dos irlandeses se levantaban.
- ¡No me interrumpáis! -chilló Louis, y luego añadió con una sonrisa- Buenas noches.
- Buenas nocheees -coreamos los demás.
- Sigamos -dijo Louis, volviendo a adoptar la voz grave, a punto para retomar su historia.
"Los padres de la niña siempre le decían que no entrase en el bosque, que había animales salvajes que podían herirla o comérsela. Los sirvientes de la casa siempre le decían que no entrase en el bosque, que había espíritus en pena que podían secuestrarla y torturarla. Los amigos de sus padres siempre le decían que no entrase en el bosque, que había fantasmas y criaturas extrañas que podían asustarla hasta matarla; y sus niñeras siempre le decían que no entrase en el bosque, que había enviados de la muerte que querían llevársela a otro barrio.
El único en esa mansión que no aterrorizaba a la niña era el jardinero. Le decía que el bosque era un sitio bonito, con criaturas fascinantes y sin espíritus maléficos.
De hecho, el jardinero y la niña tenían una relación muy buena. Eran muy amigos. Tanto que los padres de la niña le concedieron al jardinero un día para que se la llevara de excursión, fuera de los muros de la mansión,
y él la llevo al bosque."
Bueno, la resta de la historia no os la contaré. Llamadlo censura, llamadlo protección infantil o como queráis.
El hecho es que era una historia muy espeluznante y no tengo ganas de repetirla, ni vosotros queréis en el fondo oírla, así que os la resumiré.
La niña y el jardinero salen en coche. La niña se duerme en el coche. La niña despierta por la noche en medio del bosque. La niña se encuentra con los animales salvajes que se la quieren comer, los espíritus en pena que la torturan, los fantasmas que la asustan y la persiguien y finalmente los cómplices de la muerte que terminan de matarla. Fin.
Cuando Louis terminó de contar la historia, todos nos lo mirábamos, asustados, muertos de miedo por dentro y con las imágenes que cada uno se había formado de la tortura y muerte de la niña dando vueltas en nuestras mentes.
- Bueno, esto ha sido demasiado -dijo Danielle-. Mejor me voy a dormir antes de que maten a más niñas. Liam, ¿vienes?
- Sí... -susurró Liam, inexpresivo, levantándose y yendo hacia las tiendas junto a Danielle sin que ninguno de los dos dijera nada.
Miré a mi alrededor. Louis, Coco, Lena, Harry, Perrie y Zayn. Y yo.
- Sólo quedan siete... -dijo Coco, en un tono de voz maléfico. Luego, nos alargó un bol lleno de ositos de goma de colores- ¿Queréis?
Cogí, al igual que los otros, un puñado de ositos y me los fui metiendo en la boca de uno en uno.
- ¿Podemos hacer algo? -preguntó Perrie- Preferiría quitarme esta horrible historia de terror de la cabeza.
- Está bien -dijo Coco-. Vamos al bosque.
- ¿¡Pero tú estás loca?! -exclamamos Lena, Perrie, Harry, Zayn y yo al mismo tiempo.
- ¿Por qué no? -dijo Louis- Puede ser divertido. ¿Zayn?
- Ni loco voy al bosque ahora.
- Eres un cobarde. ¿Harry?
- Ni que me pagaras.
- Gallinas los dos -dijo Coco.
- ¡No somos gallinas!
- ¿Entonces?
Nadie dijo nada por unos segundos.
- No hay huevos de ir al bosque -sentenció Louis.
- ¿Que no los hay? -dijo Harry- Vamos, Zayn, levántate. Vamos a dejarles las cosas claras a éstos dos.
- Me apunto -dijo Lena, levantándose también.
- Por si a alguien le interesa, Hannah y yo no venimos -dijo Perrie-. Creo que hablo por las dos, ¿verdad, Hann? -asentí con la cabeza.
- Hannah -dijo Coco, mirándome fijamente-. Vamos. Sé que quieres hacerlo. La idea de ver a los chicos chillar cómo unas nenas te fascina.
Me mordí el labio. Tenía razón. Pero por otra parte, no iba a ir al bosque en medianoche y después de escuchar una terrible historia de miedo.
- Hannah... -susurró Louis.
Suspiré.
- Está bien. Pero sólo si Perrie viene conmigo.
Todos se giraron inmediatamente hacia Perrie.
Ella bufó y dijo:
- Está bieeen... Espero que valga la pena.
Mientras los chicos y Coco metían más leña en la hoguera para que no se apagara en nuestra ausencia, Perrie, Lena y yo preparamos siete linternas que Coco había traído. Cogí mi riñonera y metí dentro pilas de recambio por si se acababan las de alguna linterna, el móvil y la navaja suiza que sabía que Louis llevaba entre sus cosas.
- ¿Preparados? -dije, cuando volvimos a la hoguera.
Repartimos las linternas, una para cada uno, y empezamos a andar hacia el bosque.
Coco y Louis iban delante, Perrie y yo detrás de ellos y detrás nuestro Harry, Lena y Zayn.
Miré a Perrie y me sonrió.
- ¿Preparada para chillar? -me preguntó.
- Sí... Supongo.
Cuando llegamos a los primeros árboles, iluminamos toda la zona y luego Coco y Louis se pusieron a andar otra vez hacia delante.
Era jodidamente tenebroso, no se oía nada más que los grillos y el sonido de las hojas crujiendo bajo nuestros pies.
- Perrie, ¿podrías... darme la mano?
- ¿Tienes miedo?
- Quizá... Un poco.
Perrie soltó un "owww" y me pasó su brazo por debajo mi codo, de modo que quedaban entrelazados entre sí.
Anduvimos un buen rato, hasta que Coco nos hizo parar porque había visto algo.
- Ahí, en ese árbol. ¿Lo veis?
Nos acercamos. Había una nota, colgada del árbol. El papel era de líneas, como arrancado de una libreta, y, con letras grandes y rojas había escrito...
- No mires detrás tuyo -leyó Coco.
Nadie se movió, pero entonces oímos un ruido como de alguien pasando corriendo detrás nuestro y todos nos giramos. Entonces, lo oímos.
El grito. Un grito agudo, de mujer. Más bien, de niña.
¿De dónde venía?, no lo sé. Sólo sé que todos, asustados, echamos a correr hasta que creímos que el peligro ya había pasado, y nos paramos, agotados, a coger aire.
- Dios mío, ¿¡qué era eso?!
- ¡No lo sé!
- Coco, ¿has sido tú?
- ¿Qué? ¡No!
- ¿Has sido tú?
- ¡Que no, tío!
Cogí otra bocanada de aire y respiré hondo.
- ¿Dónde estamos? -pregunté, y para responderme a mí misma, di una vuelta sobre mí iluminando lo que veía.
Árboles, árboles, árboles, árboles, un hombre vestido de traje y con la cara blanca, ár...
Un momento.
¡¿QUÉ?!
Volví a apuntar con la linterna y lo vi otra vez.
Solté un grito y eché a correr otra vez agarrando a todos los que podía a mi paso.
Los demás tardaron unos segundos en reaccionar, chillaron todos al verle y echaron a correr tras mí.
Corría, con el corazón latiéndome más fuerte que nunca, corría, me dolían los pies pero no me importaba, sólo necesitaba correr, correr, correr, escapar de lo que sea que fuera eso.
Unos cinco minutos después, cuando ya no podía más con mi alma, Coco nos paró.
- Ya está, lo hemos perdido. ¿Todo bien?
- Sí -dije-. Dios, Louis, qué miedo...
Pero nadie contestó.
- ¿Louis? ¿Louis?
Louis no estaba con nosotros.
- ¡LOUIS! -empecé a chillar con toda mi voz al darme cuenta de que mi novio no estaba, que lo habíamos perdido, en medio del bosque- ¡LOUIS!
Zayn me abrazó y me apretó fuerte contra él para calmarme y apoyé mi cara en su hombro mientras estallaba a llorar. Tenía miedo, mucho miedo.
- Louis...
- Mierda, lo hemos perdido -dijo Coco-. Esto no estaba en el plan.
- ¿Qué? -contestó Perrie.
- Joder, que lo otro era una broma. Pero esto no. No estaba en el plan, joder, no estaba en el plan.
Alguien me cogió la riñonera y sacaron el móvil de dentro.
- Vamos a llamarle -dijo Lena, marcando el número y poniéndose el móvil en la oreja.
Levanté mi cabeza del hombro de Zayn un poco, sin dejar de abrazarlo, para ver qué pasaba.
Lena estaba llamando...
...cuando de repente, una saeta pasó silbando por su lado, llevándose al móvil por delante.
Incapaces de responder ninguno, fuimos a mirar la saeta, que había quedado clavada en un árbol.
La saeta no iba sola. Colgando de ella, una bolsa de ositos de goma, de colores.
Nos giramos hacia Coco, para pedirle una explicación.
Pero Coco no estaba.
Y su linterna, en el suelo.
dilluns, 10 de febrer del 2014
#Is breá liom tú '26'
Sobre las cinco de la mañana, escucho un portazo. Me sobresalto y veo que Niall también se ha despertado. Escuchamos risas. Nos asomamos al comedor y vemos a Zayn y a Liam, borrachos, tirados en el suelo y riendo. Miro al irlandés y ya sabe que hacer. Vamos hacia ellos y los cojemos. No sé como, pero levanto a Liam y le agarro de la cintura para que no se caiga.
-Vamos Liam, vamos a beber agua,¿si?
Nos vamos a la cocina y les damos agua. Beben como pueden y pongo los vasos en la fregadora. Le quito la chaqueta y los zapatos a Zayn, y hago lo mismo con Liam.
-Niall, les tumbamos en la cama de Zayn y tu les quitas la ropa, vale?
Asiente y me hace caso. Mientras él hace lo que le he ordenado, me voy a su cama otra vez. Sonrío recordando lo de la otra noche y me tumbo. A los segundos, llega él. Me besa y volvemos dormir.
10 a.m. Oficinas del M!
-NO PODÉIS HACER ESO. NO VÉIS LAS CONSECUENCIAS QUE VA A TRAER?-chillo.
-No chilles, que llevo un resacón del quinze.-dicen Louis, Liam, Harry y Zayn a la vez.
-QUÉ ME DA IGUAL. NO VEIS LO QUE ACABA DE HACER EL LOCO ESTE?
¿Qué que ha hecho? Quiere que Niall no salga en 1D como un miembro. Si no como un guitarrista más.
-A ver, relájate. El tema no va contigo. Va con él.-me dice John.
-PERO ESQUE NO ENTIENDES QUE ONE DIRECTION SIN NIALL, NO ES ONE DIRECTION? QUIERES CD? VALE. PERFECTO. LO TENDREMOS. PERO CON NIALL. Y CON NIALL CANTANDO. ASÍ QUE A MI NO ME TOQUÉIS MÁS LAS NARICES Y EL TEMA ZANJADO.
-El tema se zanjará cuando yo quiera. ¿Quién vota que el irlandés quede como guitarrista?-5 de las 12 personas que somos levantan la mano.- ¿Quién vota que Niall siga cantando?-los restantes levantamos la mano. Su cara de superioridad pasa a una cara de enfado y derrota.-¿Por qué queréis que siga cantando?
-Mi hija es directioner, y ama a Niall.-dice uno.
-¿Ves? No ibas a salirte con la tuya. Mañana comenzamos a grabar, CON NIALL.-le guiño el ojo y nos vamos.
Ah, se me olvidaba. Niall no ha venido con nosotros.
Ya en el piso, decidimos comer. Hacemos bistecs, y los combinamos con patatas. Todos comemos silenciosos hasta que Niall corta el silencio.
-¿Dónde estábais?
-Oficinas del Modest!.-digo.
-Ah,¿y eso?
-John, que es un cabrón. Pero mañana comenzamos a grabar.
-Guay...
Tras esta diminuta conversación nadie habla, todos estamos callados. Nos sentamos en el sofá a ver la tele, y me siento con Harry. Junto a su pecho, lloro silenciosamente. Tengo miedo. Me he peleado tres veces ya con John, y no quiero que me despida. No me da la gana. Pero tampoco quiero que le hagan daño a Niall. Al que amo. Al que me entregó todo de él. Al ojiazul más risueño que he conocido nunca. Al chaval que mas ríe de todos.
Su risa, tan perfecta. Tan cálida. Tan contagiosa. Tan suya.
Y todo él, igual. Le amo. Tanto, que duele.
diumenge, 9 de febrer del 2014
Reencuentros - 104
- ¡Chicooos, a cenaaar! -gritó Perrie, mientras ella y yo servíamos platos de macarrones con salsa boloñesa y se los pasábamos a Andrew y Danielle para que los pusieran en la mesa.
Liam, Niall, Louis y Zayn estaban acabando de encender la hoguera mientras una Lena con leggins negros y el pelo recogido encima de la cabeza en un moño alto ayudaba a Harry a poner más leña.
Todos se sentaron en la mesa y nos pusimos a comer: Tal y como habíamos supuesto, Niall y Andrew comieron por dos personas. Suerte que habíamos hecho más macarrones de la cuenta, porqué se acabaron rápidamente.
Al terminar, Danielle, con el pelo rizado cayéndole por encima las espaldas, sacó una especie de tarta que había comprado con Perrie y la cortaron en trozos.
- Tengo un antojo -dijo Andrew-. Quiero nata.
- ¿Tenemos nata? -preguntó Niall.
- No -contestó Perrie.
- Vale. Esperaros aquí, en un rato vuelvo -dijo él, levantándose y echando a correr.
- ¿Qué? ¡No!-gritó Andrew- ¡Niall, espera!
Zayn se levantó y echó a correr tras Niall. Como el moreno era más rápido que el rubio, lo alcanzó en poco tiempo y lo trajo otra vez hacia nosotros arrastrándolo del brazo.
- Gracias, Zayn -dijo ella.
- ¿Qué pasa? ¿No querías nata?
- ¡No, estúpido! Es de ese anuncio de la tele.
- ¿Qué anuncio?
- ¿No sabes qué anuncio es el de "Tengo un antojo. Quiero nata"?
- No.
- ¡¿No sabes qué anuncio es el de "Tengo un antojo. Quiero nata"?!
- ¡NO!
- ¡UN BUEN IRLANDÉS SABRÍA QUÉ ANUNCIO ES!
- Uuuuuh -hicimos todos.
- ¿ME ESTÁS LLAMANDO MAL IRLANDÉS?
- ¡SÍ!
- ¡UUUUUH!
- ¿CÓMO VAMOS A EDUCAR A NUESTROS HIJOS SIN EL ANUNCIO DE "TENGO UN ANTOJO, QUIERO NATA"?
- PUES DEL MISMO MODO QUE YO HE CRECIDO SIN CONOCERLO.
- ALA, ¡ADIÓS! -gritó Andrew, levantándose y echando a correr hacia el bosque.
- ¡ANDREW, NO! -gritó él, cogiéndola por la cintura y levantándola en el aire- ¡No puedes correr!
- ¡Escucha, estoy embarazada, no inválida, estúpido!
- Si yo digo que no corras es que no corras y punto -dijo él, dejándola sentada en el banco de la mesa de picnic otra vez.
- Te odio.
- Ódiame todo lo que quieras, pero tú no te mueves de aquí.
- Qué bonito es el amor -dijo Coco.
- Pues ya ves -dijo Niall, y luego miró a Andrew-. Anda, cómete toda la tarta.
- Oye, chicos... -dijo Perrie, y todos nos giramos hacia ella- Me gustaría anunciaros algo...
- Dinos -dijimos Danielle y yo a la vez.
- Bueno, es una noticia que va en dos partes.
- Empieza por la segunda parte -dijo Louis-. ¿Qué? ¡Siempre se empieza por la primera! Que empiece por la segunda.
- Está bien -dijo la rubia-. Pues, ehm... -respiró hondo- Jade y yo hemos decidido presentarnos a The X Factor.
Se hizo silencio por un par de segundos, y luego todos estallamos en gritos de alegría, aplausos y vítores.
- ¡Ole, Perrie! -gritó Lena- ¡OLE!
Era lo mejor que podía hacer. Todos sabíamos que Perrie cantaba muy bien, y lo que quería ser en realidad era cantante, no estar en el manag...
- ¿Y el management? -pregunté.
- Esa es la otra parte -sonrió ella-. He dejado el management.
Mientras los otros estallábamos otra vez en WEEEEEs, aplausos y otras cosas por el estilo, Zayn se levantó, la abrazó, le dio un beso y le dijo:
- Felicidades, nena. Estoy orgulloso de ti.
- ¿Cuando es la audición? -le preguntó Harry.
- Aún no lo sabemos, justo nos hemos apuntado -contestó ella, emocionada.
- Oye -dijo Danielle-. ¿Se lo has dicho ya a tu padre?
- Sí -contestó Perrie, borrando la sonrisa y convirtiéndola en una mueca torcida.
- ¿Y cómo se lo ha tomado?
- No muy bien, la verdad. Se lo dije ayer por la noche por teléfono. Empezó a gritarme y a regañarme, hasta que lo interrumpí, le dije que ya no era una niña pequeña y podía hacer lo que quisiera con mi vida, y... le colgué.
Zayn la abrazó otra vez.
- Y tienes razón, Perrie -le sonreí-. Es lo que tenías que hacer. Ya hace mucho que tendrías que haber dejado el management. Bien hecho.
- Además -añadió Andrew-, con lo bien que cantas seguro que os cogen, tanto a ti cómo a Jade, no te preocupes.
Perrie sonrió y nos dio las gracias a todos, que la aplaudimos otra vez.
Luego, las chicas recogimos la mesa mientras los chicos y Coco iban a avivar la hoguera.
Cogimos toallas y mantas y las tendimos alrededor de la hoguera, y nos tumbamos una pareja en cada una, menos Coco, que al vernos gritó.
- ¡LOVE IS IN THE AIR! -y empezó a hacer ver que nos rociaba a todos con un spray.
- ¿Qué haces? -le preguntó Liam.
- El amor está en el aire. Tiro desinfectante.
"Madre mía..."
Louis estaba totalmente tumbado, así que yo me recosté encima suyo y apoyé mi cabeza en su pecho, y apoyé mis manos en su abdomen.
No sé cómo estaban los otros, supongo que en posiciones parecidas, pero no lo sé, ya que no los veía. Solamente oía sus voces.
Hablamos, por un largo rato, de la suerte que teníamos de poder disfrutar de ese momento, de poder estar ahí todos juntos, felices, sin tener que preocuparnos de otras cosas o siquiera temer porque nos comieran los osos, como apuntó Louis.
Después de eso, me gustaría contaros que nos fuimos a dormir, que nos tumbamos en nuestros sacos, cada uno en su tienda, que desde mi saco podía notar la calor que desprendía el cuerpo de Louis, que me abrazó, me dio un beso y nos dormimos los dos.
Pero os estaría mintiendo, porque las cosas, sinceramente, no fueron así.
dissabte, 8 de febrer del 2014
Week 8 - 1R
Gente, estoy castigada sin nada, mis padres se han ido un momento por lo que puedo escribir, os doy un 1R y mañana os doy capítulo vale?
WEEK 8
El Lunes en la oficina, pasa algo. Digamos que se ha filtrado cierta información sobre alguien en concreto y que puede ayudar a Hannah a "ser feliz", si sabe como controlarlo.
-Anna'xx
divendres, 7 de febrer del 2014
Reencuentros - 103 (II)
Cuarenta-y-tres minutos. Es lo que tardaron Danielle y Perrie en volver del supermercado.
Venían con una decena de bolsas colgando de los brazos de cada una.
- ¡Parece que traigáis comida para un régimen entero! -les dijo Lena.
- ¿Tú sabes lo que come Zayn? -dijo Perrie, abriendo mucho los ojos.
- No...
- Mejor no lo sepas -se rió ella.
Una hora y treinta-y-siete minutos. Es lo que tardaron Louis, Coco y Harry en volver.
Cuando regresaron al campamento (esto parece una historia de la Edad Media aquí...), iban cargados cada uno con cuatro mochilas, menos Coco, que llevaba tres y una bolsa colgada del brazo.
- ¡Hola! -gritaron, subiendo la colina.
- ¡Hola! -respondió Liam.
Liam, Lena y yo estábamos terminando de montar la última tienda en ese momento, con lo que teníamos ya 6 tiendas de campaña bien montadas gracias a la experiencia de Liam. Sin él, no tendríamos ni una montada, eso seguro.
Louis, Coco y Harry habían comprado once sacos de dormir térmicos, uno para cada uno, y en la bolsa que traía Coco llevaban varias estufitas pequeñas a gas para meter en cada una de las tiendas y que no pasáramos mucho frío por la noche, a pesar de que las tiendas estaban aisladas del exterior y se cerraban herméticamente y esas cosas. También habían comprado márfagas dobles y blandas para poner debajo los sacos y que fueran más cómodos.
Ya habíamos dejado los sacos de dormir en su sitio, y Niall y Andrew aún no habían salido de su tienda, así que Coco fue a echar un vistazo.
- Vigila... Puede ser que no vayan vestidos -le dijo Harry.
Coco se rió.
- Conoces poco a mi primo. No lo hace si no es en una cama con colchón y todo, estará durmiendo.
- ¿Y cómo sabes esas cosas?
- Una escucha cuando no debería -dijo ella, haciendo un gesto con la mano para quitarle importancia.
Coco se agachó, abrió lentamente la cremallera de la tienda y miró dentro.
Se rió, de la manera rara que se ríe ella, y, mientras abría la tienda del todo, dijo:
- Mirad.
Todos nos acercamos a echar un vistazo.
Niall y Andrew no estaban durmiendo juntos, abrazados ni nada por el estilo, como nosotros esperábamos.
Andrew estaba tumbada en un lado, abrazándose la barriga, aunque aún no se le notaba nada; y Niall estaba en el otro lado, opuesto a Andrew, y él también abrazaba algo. Un bocata. Estaba dormido abrazado a un bocata.
- Pobrecito, ¿qué pasaría si alguien le quitara su preciado bocata de mortadela de aceitunas? -dijo Louis.
- Vamos a averiguarlo -dije.
Coco me mirió, extrañada, y yo sonreí. Me agaché y entré de cuatro gatas en la tienda.
Me coloqué al lado de Niall y, sin hacer ruido, cogí el pote de nada montada que me alargaba alguien.
Cuidadosamente, le quité el bocata de las manos y en lugar le dejé el pote de nata sin tapón.
Cogí el bocata y salí de la tienda marcha atrás. Me puse de pie y levanté el bocata a modo de trofeo mientras todos, incluida yo, nos reímos.
Coco me chocó la mano.
- Ahora a esperar a que se despierte, se asuste, aprete las manos sin querer y le salga toda la nata disparada hacia la cara. Dios, ¿os lo imagináis?
- Qué fuerte, dios mío -dijo Zayn, muriéndose de risa.
- Jo, ya se hace oscuro -dijo Lena.
- Hannah, ¿hacemos la cena? -me preguntó Perrie.
Perrie Edwards. Con esos ojos azules, tan bonitos, tan profundos. Con ese pelo rubio, recogido en un moño arriba de la cabeza. Con esa cara tan agradable, de facciones redondeadas y perfectas y a la vez bien dibujadas, y pómulos rosados. Perrie era divertida, alegre, mona, adorable, vamos, te hacía pasar un buen rato. Se veía de una hora lejos de que era incapaz de hacer daño a alguien. Se reía, insultaba a gente, pero en broma, pero era imposible que Perrie te pudiera hacer una putada o pudiera insultarte a las espaldas, o nada por el estilo.
Zayn no sabía la suerte que tenía.
- Claro -le sonreí, yéndome con ella a la zona 'cocina'.
Encendimos el fogón a gas y colocamos encima una gran olla llena de agua.
Contamos las raciones de macarrones que tocaban, unos 80g por persona, pero redondeamos y metimos cuatro paquetes de macarrones de 250g cada uno dentro del agua hirviente.
Estaba removiendo el agua cuando se oyó un grito. El grito de Niall.
- ¡LA MADRE QUE OS PARIÓ! -gritó, y todos empezamos a descojonarnos de risa.
Un Niall super cabreado y con la cara y el cuello llenos de nata vino hacia nosotros.
- ¿¡Dónde está mi bocata de mortadela de aceitunas?!
- ¡Nos lo hemos comido! -gritó Louis, muriéndose de risa.
Sin embargo, Niall no se reía.
- Eres un hijo de puta.
- No he sido yo quién se lo ha comido.
- ¿Y quién ha sido?
- ¡Todos!
Niall empezó a insultar y pegar a Louis mientras todos, incluído Lou, nos reíamos.
dijous, 6 de febrer del 2014
Reencuentros - 103
Total...
Es que, madre mía. Nunca os descarguéis el Word en Softonic. NUNCA.
Porque no lleva virus ni nada, pero joder, hace que tu ordenador parezca retrasado. Entre que he escrito el 'parezca' y el 'retrasado' han pasado siete minutos.
En fin, mañana os vuelvo a escribir tooodo el trozo que falta.
Lo siento, os quiero. Anna'xx
103
Cuarenta-y-tres minutos. Es lo que tardaron Danielle y Perrie en volver del supermercado.
Venían con una decena de bolsas colgando de los brazos de cada una.
- ¡Parece que traigáis comida para un régimen entero! -les dijo Lena.
- ¿Tú sabes lo que come Zayn? -dijo Perrie, abriendo mucho los ojos.
- No...
- Mejor no lo sepas -se rió ella.
Una hora y treinta-y-siete minutos. Es lo que tardaron Louis, Coco y Harry en volver.
Cuando regresaron al campamento (esto parece una historia de la Edad Media aquí...), iban cargados cada uno con cuatro mochilas, menos Coco, que llevaba tres y una bolsa colgada del brazo.
- ¡Hola! -gritaron, subiendo la colina.
- ¡Hola! -respondió Liam.
Liam, Lena y yo estábamos terminando de montar la última tienda en ese momento, con lo que teníamos ya 6 tiendas de campaña bien montadas gracias a la experiencia de Liam. Sin él, no tendríamos ni una montada, eso seguro.
Louis, Coco y Harry habían comprado once sacos de dormir térmicos, uno para cada uno, y en la bolsa que traía Coco llevaban varias estufitas pequeñas a gas para meter en cada una de las tiendas y que no pasáramos mucho frío por la noche, a pesar de que las tiendas estaban aisladas del exterior y se cerraban herméticamente y esas cosas.
Harry, Lena, Louis, Lou
Zayn, Perrie, Liam, Danielle.
Niall, Andrew, Coco
103
Hola, se me ha bloqueado el ordenador con el capítulo, adiós.
Hola, dadme veinte minutos, adiós.
Hola, intentaré salvarlo, adiós.
dimecres, 5 de febrer del 2014
#Is breá liom tú '25'
"I love ya. So, for u.
-MdRules"
NARRA ______
Tras mi pequeña amenaza, decido irme. Y tan pancha que me he ido que me estoy comiendo lo que me queda de helado por la calle.
Al par de segundos escucho a Harry y a Louis reirse de fondo.
-VALE, TU GANAS. MEJOR BROMA DEL MES!!!!!
Mientras los seis andamos para casa, nos encontramos a un par de fans con las que nos hacemos fotos y les damos autógrafos. Cuando llegamos al piso, decidimos hacer algo productivo. Así que, mientras Louis, Zayn y Niall van al hospital por una revisión para el irlandés, Liam, Harry y yo nos quedamos en casa. Hacemos un poco de limpieza en todos los pisos y después nos sentamos en casa de Harry.
-Me aburro mucho, ¿hacemos algo?-digo levantando los brazos.
-Qué tal si hoy, para celebrar, ¿nos vamos al Funkhy buddha?-propone Harry.
-Depende lo que le digan a Niall...-intento seguir, pero el sonido de la puerta me hace parar. Los tres chicos entran y se sientan con nosotros.
-¿Qué os han dicho?-pregunta Harry.
-Tengo que hacer reposo. Mucho reposo, así que me recomiendan que me quede en casa hasta que sea necesario salir de aquí.-dice el Irlandés.
-Anda, y nosotros que habiamos pensado en salir esta noche.-dice Harry.
-Hazz, si queréis id vosotros. Yo tampoco tengo muchas ganas de salir.-digo.
-Vale, luego os llamamos. Estad juntos eh.
-Síiiii-respondemos.
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-¿Qué te apetece hacer?-le digo.
-Buf, ahora mismo me apetece muchísimo irme a la cama.-responde mi irlandés.
Caminamos hacia la habitación y me pongo nerviosa. ¿Por qué? No lo sé. Nos tumbamos en la cama y le miro. Sus ojos. Su nariz. Su pelo. Él. Me encanta. Y le beso. Me hace sentir bien. Él pasa sus brazos por mi espalda, y yo enredo mis dedos en su pelo. El beso coje intensidad y él pone sus manos en mi culo. No me importa, ya que la excitación me supera. Me acerca a él y bajo mis besos a su cuello. Paso mis manos por su pecho, y su camiseta me estorba. Me deshago de ella y él aprobecha para ponerse sobre mi, y también se deshace de mi camiseta. Mis piernas se envuelven alrededor de su cintura. Y sólo le miro.
Sus pupilas están tan dilatadas, que hace que sus ojos parezcan más oscuros. Me doy cuenta de que le amo más de lo que creía.
Le cojo del cuello y le acerco a mi. Se deja caer y pasa sus manos por mi abdomen. Y decido, que ahora mando yo.
Ya encima suyo, le beso y comienzo a desatar su pantalón. Me separo y intento bajarle el pantalón, pero me agarra del culo y hace que le vuelva a besar. Tras más besos y sonrisas, mi pantalón y el suyo desaparecen.
Los nervios no pueden pararnos. Él, debajo de mi, me quita el sujetador. Me lo quita suavemente. Primero, pasa sus manos por mi espalda, hasta que encuentra la hebilla. Le ayudo a desabrocharlo, y vuela por la habitación.
Ahora, en igualdad de condiciones, nos miramos a los ojos y sonreímos.
-Niall.
-Dime.
-¿Tienes...?
-Oh, sí.-alarga la mano hacia la mesita de noche y saca el pequeño sobre donde está el condón.
Besándonos cada rincón del cuerpo, nos quitamos las últimas prendas. Él se coloca la protección, y me pongo debajo suyo. Entonces, sucede. Ambos, perdemos la virginidad. Juntos.
Nuestras voces gimen juntas. Él, llega. Y minutos después, llego yo. El clímax se ha apoderado de nosotros, y el cansancio también.
Una ducha rápida hace que tenga más sueño. Me pongo su camiseta con mi ropa interior debajo, y cambiamos las sábanas. Nos tumbamos y, antes de dormirnos, habla.
-Te amo. Enserio. Te amo.
-Yo también cariño. Te amo.
Y tras nuestra declaración, dormimos, abrazados y felices.
BUENO BEBÉS, OS ADELANTO QUE ES UNO DE LOS ÚLTIMOS CAPÍTULOS FELICES ANTES DE QUE EMPIECE EL UAN TOUR. HASTA EL LUNEEEEEEEES ♡
#Is breá liom tú. '24'
Intento no removerme demasiado entre los brazos de Niall, pero se me es imposible. Levanto la cabeza un poco y me deslumbro con la luz potente de los florecentes de la cocina. Escucho un leve golpe, y ahí es cuando decido levantarme. Lentamente, y con mi blackberry en la mano, avanzo hacia la cocina. En realidad no es estúpido, si es un ladrón le lanzo la blackberry y le haré daño, pero parezco tonta. Muevo la cabeza para despejar pensamientos tontos (cómo este) y sigo mi camino. Al llegar a la cocina me encuentro una silueta masculina de espaldas. Le miro las manos y veo las tiritas. Sonrío.
Salgo del baño, encontrándome a Liam mirando mi ropa.
-¡LIAM!-chillo mientras me pongo tras la puerta.
-Uy, erh, lo siento. Yo, no debería de estar aquí... Esto... Que sí, que ya me iba.-río por lo bajo y salgo a vestirme. Tras vestirme con esto:
me voy al comedor. Ahí están mis cinco chicos preferidos. Les sonrío y me siento sobre Harry, ya que no hay más sitio.
-Chicos, sonreid un poco. No quiero veros mal. Sea lo que sea lo que diga John la liaré, ¿vale? Sobretodo si es malo.
Todos asienten. Están mal. Se les ve en la cara. Decido darle un beso en la mejilla a Harry mientras le susurro un par de palabras reconfortantes. Hago lo mismo con Zayn y Liam. Después, le doy un leve pico a Niall y le abrazo. Decido no decirle nada hasta darle el beso Lou y entonces me siento sobre el irlandés. Cojo sus brazos y los paso por mi cintura, y hago que mi espalda quede sobre su pecho. Creo que pasaría mi vida ahí, sobre su regazo y abrazada a él, pero no puedo. Paul pita con el cláxon de la gran furgoneta y bajamos.
El viaje hasta el restaurante no es demasiado divertido. Pero el llegar ahí y escuchar lo que John dice, sí. Pero mejor que lo veáis desde fuera.
NARRA HARRY
Justo antes de entrar al restaurante le advierto a mi hermana de que no haga tonterías. Ella me dice que no hará nada pero no me la creo. Me siento a su lado y al de Louis. Comemos. Seguimos comiendo y diciendo tonterías. Pero llega el postre, y la cosa se complica.
-Chicos, he de hablaros sobre el contrato. Bueno, más bien sobre vuestro próximo álbum y esas cosas. Como sabéis, tenéis que hacer dos álbumes con nosotros, más dos giras. Aún que Niall se tenga que recuperar o lo que sea que diga ______, pasado mañana empezáis a grabar. Ya tenéis el estudio reservado y me da igual lo que digáis.
Bueno, ahora es cuando la ha cagado, y ______ cabreada aparece, ¿no? Pues, raramente, no. Esta vez habla el que menos esperávamos que hablaría. Zayn.
-Señor, respeto su opinión y blablabla, pero no. No creo que Niall esté en las condiciones de estar todo el día encerrado en un estudio forzando la voz.
-Mira, Zen o Zayn o cómo sea que te llames. A mi me importa el dinero, ¿entiendes? Sé que os queréis y blablabla pero eso no es lo importante.-responde John.
-Oh tío, ahora la has cagado. Pero mucho.-susurro. Y efectivamente. Miro hacia mi hermana y veo que tiene los puños cerrados con tanta fuerza que tiene los nudillos blancos. En su cara hay una sarcástica sonrisa. Levanta la mirada, y me mira. Y me sonríe, justo antes de pegar a la mesa con los dos puños.
-Mire, señor John. Sé que a usted le importa el dinero. Y tanto que le importa. Es un egoísta. ¿NO VÉ LO QUE ESTÁ HACIENDO? LOCO. SI CREES QUE INVITÁNDONOS A COMER SE ARREGLA TODO, SE ESTÁ EQUIVOCANDO.-hace una pequeña pausa, en la que coje aire. Y vuelve a hablar normal.-En mí contrato, que los chicos no leyeron, ponía que no podía tener una relación con alguien que no fuese famoso, ¿verdad?-el tío asiente.- Vale. Pues como yo, COMO YO SALGA CON ALGUIEN Y USTED ME REPLIQUE, LE ENSEÑARÉ ESTO A TODO EL MUNDO.-saca su móvil del bolsillo.
-¿Acaso lo has...?-intento preguntarle.
-Sí, todo grabado y listo para ser difundido si hace falta.
Hiiiii my lovesssssssssssssssssss. Espero que os guste y todo eso akshjdfoahsbdfadf. Osamoooo<3
dimarts, 4 de febrer del 2014
Reencuentros - 102
- ¡El de mortadela de aceitunas para mí! -gritó Niall, corriendo hacia la mesa de picnic.
Sacamos bocatas de la cesta, nos sentamos en las mesas y comimos.
Después de comer, Andrew y Danielle decidieron quedarse en una de las tiendas echando una siesta, y los demás bajamos a un pequeño lago que había descubierto Coco cuando había ido a explorar.
Pero en el lago...
No, esperad. Paremos un momento.
Hay alguien que creo que puede contaros esta historia mucho mejor que yo...
--
#Narra Coco#
Hannah, Lena, Perrie, Louis, Harry, Zayn, Liam, mi primo y yo decidimos alejarnos un poco, bajando la explanada, para ir a un mini lago que yo había descubierto antes.
Nos adentramos en el bosque, yo les guiaba, y unos minutos después volvimos a salir, esta vez en el claro en el que había el lago.
Estaba el lago, en una banda había una roca muy grande, de unos tres metros de altura, a la que se podría subir fácilmente; y en la otra, atada a un pequeño muelle de madera, había una canoa.
Perrie y Zayn fueron a ver qué había por los alrededores y Lena y Harry se tumbaron en el césped, como dos tontos jóvenes enamorados. Qué tontería el amor... en fin, y Harry se quedó dormido.
Lo miré y entonces tuve una idea. Fui a buscar a Niall y también despertamos a Louis y les conté mi idea. Les encantó, así que nos pusimos en marcha.
Cogimos a Harry en brazos, con cuidado para no despertarlo, y lo metimos en la canoa. Luego metimos la canoa en el agua, le quitamos los remos y la empuchamos, y en poco tiempo la canoa llegó a la mitad del lago.
Louis, Niall y yo nos subimos a la roca y empezamos a reírnos porque, la canoa estaba justo en medio del lago y dentro estaba Harry dormido sin enterarse de nada.
Saqué mi móvil y le hice una foto para inmortalizar el momento. Después, empezamos a gritar:
- ¡HARRY!
- ¡HAZZA, TE HUNDES!
- ¡HARRY, QUE TE AHOGAS!
- ¡HAAARRYYY!
Entonces Harry se despertó, soltó un grito y del susto casi volca la canoa mientras nosotros nos poníamos a reír aún más fuerte.
Harry empezó a gritar palabras poco correctas y a llamarnos de todo menos guapos.
- ¡@#$%€*! ¡$7&/%#! ¡#@$*!
Me aseguré de que Niall no llevaba nada de valor encima y le puse la mano sobre la espalda.
- ¡Ostia, Niall, mira qué hay ahí debajo! -dije señalando hacia el agua de debajo.
- ¿Qué? -dijo él agachándose para ver.
- ¡TONTO! -grité, y lo empuché, por lo que Niall cayó al agua con ropa y todo.
Cuando salió a la superficie, se sacudió el pelo y gritó:
- ERES UNA HIJA DE P*TA, TE ODIOOOOO.
- ¡BOMBA VAAAAAAA! -gritó Louis, y se tiró al lago vestido.
- Sois unos tontos -me reí-. Os vais a resfriar, imbéciles.
- ¡Da igual! -gritó Niall.
- ¡VOSOTROS, CABRONES DE MIERDA! -gritó Harry- ¡VENID A SACARME DE AQUÍ! -estaba cabreado de verdad.
Niall y Louis empezaron a nadar hacia Harry, y hablaron con él aunque yo no lo pude oír porque estaban bastante lejos, y luego empezaron a empuchar la canoa hasta que llegaron a la orilla.
- No ha tenido gracia -dijo Harry cabreado.
- Si ha tenido -dije yo, riéndome, mientras bajaba de la roca.
- En absoluto.
- ¡Oh sí! -dijo Louis chocándome la mano y Niall me revolvió el pelo con la mano.
- Os odio -dijo Harry.
- ¡Te queremos! -dijimos los tres a la vez.
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#Hannah#
Lena y yo fuimos corriendo al campamento a buscar toallas por los chicos. Cuando volvimos, Louis, Niall, Coco y Harry estaban otra vez en el lago bañándose y tirándose agua.
- ¡Idiotas! -grité- ¡Salid, que os constiparéis!
- ¡No me mandas! -gritó Niall, dando vueltas y salpicando con las manos- ¡NO PUEDO SER CONTROLADOOO!
- Tú no sé, pero Louis sí.
- Oh, vamos mamá, déjame quedarme en el agua con mis amigos un rato máaas -dijo Louis, poniendo cara triste.
- No. Sal, ahora mismo.
- Pobre Louis -dijo Harry-, déjale quedarse.
- Si Hannah dice no, es que no. Y tú también estás saliendo ahora mismo -dijo Lena.
- Oh, vamooos, por favor, por favor, por favor.
- Que no hemos dicho. Va, salid.
Louis y Harry salieron del lago con la cabeza agachada, y Coco y Niall empezaron a reírse de ellos.
- Pobrecitos, nosotros nos podemos quedar y vosotros no -se rió Niall, señalándolos.
- Y tú vas a ser padre, gilipollas.
- ¡VOY A SER PADRE!
- Niall -le dije-. O sales ahora o voy a avisar a Andrew -a lo que Niall salió sin decir nada y sin apenas vacilar-. Así me gusta.
Una vez los chicos se hubieron secado, más o menos, volvimos todos al campamento.
Saludamos a Danielle y Perrie, que estaban hablando sobre no-se-qué.
Nos contaron que tanto Zayn como Andrew estaban durmiendo, y le señalaron al irlandés la tienda en la que estaba su chica, en la que él se metió.
- Oye -dijo Lena entonces-, ¿nos quedaremos a dormir aquí?
- Molaría -dijo Liam.
- Sí, molaría -dijo Harry.
- Es una cosa que no podemos hacer muchas veces, ¿no? Aquí todos juntos... -dijo Perrie.
- Yo creo que es una buena idea -dije.
- Entonces, ¿lo hacemos? -preguntó Louis.
- Que levante la mano quien vote que sí -dijo Coco.
- Mayoría absoluta -reafirmó Danielle, al ver que todos teníamos la mano levantada.
- ¡VAMOS A COMPRAR SACOS DE DORMIR! -gritó Louis.
- ¡VENGO CONTIGO! -gritó Coco.
Montamos grupos: el primero para ir a comprar sacos de dormir, formado por Louis, Coco y Harry. El segundo, para ir a comprar cosas para cenar y desayunar, formado por Danielle y Perrie; y el último para montar otras tres tiendas de campaña, formado por Liam, Lena y yo.
- No creo que tardemos más de hora y media -me dijo Louis-, pero no os mováis de aquí, ¿vale?
- Vale -contesté, dándole un rápido beso en los labios-. Te quiero.
- Y yo. ¡Adiós!
- ¡Adiós! -grité, ya al ver que la figura de Louis empezaba a alejarse de mí.
