dilluns, 13 de gener del 2014

Top 30 Songs


  1. Counting Stars - One Republic
  2. Safe and Sound - Capital Cities
  3. I'm Like A Bird - Little Mix
  4. Try Hard - 5SOS
  5. I Will Be - Avril Lavigne
  6. Strong - One Direction
  7. Towers - Little Mix
  8. Heartbreak Girl - 5SOS
  9. You Ain't See Nothin' Yet - Avril Lavigne
  10. Happily - One Direction
  11. Move - Little Mix
  12. Wherever You Are - 5SOS
  13. Rock'n'Roll - Avril Lavigne
  14. Through The Dark - One Direction
  15. Dark Horse - Katy Perry
  16. Dance With Me Tonight - Olly Murs
  17. Can't Hold Us - Macklemore
  18. Million Voices - Otto Knows
  19. Drinking From The Bottle - Calvin Harris
  20. Like Me - Jake Miller
  21. Without The Love - Demi Lovato
  22. Million Lifes - Jake Miller
  23. Little Me - Little Mix
  24. For The Love Of A Daughter - Demi Lovato
  25. I'm With You - Avril Lavigne
  26. Superhero - 5SOS
  27. Salute - Little Mix
  28. Hollymoon Avenue - Ariana Grande
  29. Midnight Memories - One Direction
  30. Team A - Ed Sheeran

   -Anna'xx

diumenge, 12 de gener del 2014

Week 5 - 1R (Reencuentros)

OMG bbys que acabo de salir de cenaaaar D: lo siento...

Bueeeeenos días ciudadanos de un lugar llamado mundo!
Hoy os traigo una revelación super rara y cool y rara y especial y rara y swaggosa y no sé lo que digo.

WEEK 5
~~~~~~
Cuando Hannah y Louis vuelven a Doncaster, a Hannah le pasa algo en el trabajo, y por culpa de Kimberly (la chica esa que le caía mal) Hannah empezará a tener problemas en la oficina.

BUEEENO pues que penséis mucho en esto, que feliciteis a Nandrew (aunque suene a Nando's) bc serán padres y nos vemos el martes en el Reencuentros 93! :D

dissabte, 11 de gener del 2014

Reencuentros - 92

92

I'm beautiful, no matter what they say. Words can't bring me down.
I'm beautiful, in every single way. Words can't break me down.
Please don't you break me down...
BEAUTIFUL - Little Mix

31 de Diciembre, 9:37

Coco entró en el comedor. Vio a Niall, y rápidamente se dirigió a él.
- ¡Niall!
- ¡Cocoloco!
- ¿Que tal estás, primo?
- ¡Bien!
- Oye, tengo que contarte algo.
- Soy todo oídos.
- Pues, tú sabes que la gente...
Entonces, el móvil de Niall empezó a sonar.
- Es Josh -dijo el irlandés-. Disculpa, debo cogerlo.
Coco asintió con la cabeza, Niall se levantó y se dirigió a la ventana con el móvil en la oreja.
- ¡Josh! ¿Qué tal, bro? Claro, dime. Ajá. Sí. Sí, claro. Sí, sí. Ajá. S... Espera. ¡¿QUÉ?! NO. AH, NO. JOSH, POR AQUÍ NO PASO. NO. ¿CÓMO QUIERES QUE ME TRANQUILICE? JOSH, ELLA ES MI... SÍ. MÍA.
Coco decantó la cabeza, intrigada, para oír mejor.
- Josh, no. Lo siento, pero no puedo permitir que... Vamos, tío. No me hagas esto.
Coco, sin enterarse absolutamente de nada de lo que pasaba, se tiró en el sofá y esperó a que la llamada de Niall terminara.
- Mira, tío, ya hablaremos de ello en otro momento, ahora estoy con e... Sí. No, cállate, tengo que colgar. Adiós.
- ¿Qué pasa, Niall?
- Nada. Cosas de Josh. ¿Tenías que decirme algo importante? ¿Tienes novio o estás enamorada, o algo?
- ¿Qué? No. Vaya tontería. Yo tenía que pedirte que me firmases algo...
- ¿Que te firmara algo?
Coco asintió con la cabeza y le mostró a Niall el papel que llevaba en la mano.
- ¿Qué es?
- Nada, un papel sin importancia.
- Si tengo que firmártelo es que tiene importancia.
- Nah, no creas.
- ¿Se puede saber de qué se trata?
- No.
- Pues no te lo firmo.
- Niall...
Niall rápidamente alargó la mano y le robó el papel a su prima, sin que ella pudiera impedirlo. Coco contuvo un grito y esperó con la cabeza cabizbaja a que Niall leyera el papel.
El irlandés no se lo podía creer.
- ¿Es verdad?
- Puede.
Niall repasó otra vez con la mirada el papel.
- Coco, esto es un parte.
- Lo sé.
- Del instituto.
- Lo sé...
- Por montar un Harlem Shake.
- Lo...
- En clase de filosofía.
- ¡Ya lo sé!
- ¡¿Pero cómo se te ocurre?!
- ¡Yo sólo puse la música y me puse a bailar! ¡No sabía que todo el mundo empezaría a bailar conmigo!
- Estás como una puta cabra.
- Me lo suelen decir.
- Coco, ¡esto es serio! Tienes un parte del instituto.
- Sí... Uno...
- ¿Qué has dicho?
- ¿Yo? Nada.
- Dime qué has dicho.
- Nada. Deberías ir al otorrinolaringólogo a que te revise el oído. Menuda palabra, eh, otorrinola...
- ¡COCO! -gritó Niall- ¿Tienes otro parte para que te firme?
Coco vaciló unos instantes.
- No.
- ¿Seguro que no tienes ninguno más?
- No -Niall cogió un boli y firmó en el papel-. Ah sí, bueno, uno, pero ese no tienes que firmármelo.
- ¿Y por qué no?
Coco no contestó.
- ¿Por qué te pusieron ese parte?
- Por ser demasiado sexy -contestó ella, sin inmutarse.
Niall abrió los ojos de bate a bate.
- ¿QUÉ?
- No, o sea, ese no me lo puso el profe.
- ¿Y quién te lo puso?
- Yo misma.
- ¿Y cómo conseguiste el parte para escribir eso?
Coco se encogió de hombros.
- Lo robé.
- Interesante. ¿Algo más que deba saber?
- No -Coco sonrió y añadió-. Gracias, Niall.
- Como te pongan otro parte te juro que te meto tal ostia que no va a ser necesario coger un avión para que vuelvas a París.
Coco asintió con la cabeza, cogió el parte, se dio media vuelta y se fue.


--
#Narra Hannah#

En unos minutos llegamos a la casa y entramos.
Los chicos habían apartado los sofás y la mesita, y habían puesto una mesa muy larga en el centro del comedor.
Estaba toda parada, y las chicas estaban en la cocina.
Entonces apareció Niall.
- ¡Louis!
- ¡Niall!
- ¡Louis!
- ¡Niall!
- ¡Louiiiiis!
- ¡Niaaaaall!
- ¡Louiiiiiiiiiis!
- ¿Qué hay para comer?
- No sé, espera -Niall se giró hacia Andrew y gritó-. AMOOOR, ¿QUÉ HAY PARA COMEEER?
- ¡Macarronada! -respondió ella, con una sonrisa.
- ¡MACARRONES! -gritó Louis, y él y Niall empezaron a correr por el comedor haciendo el avión y celebrando que había macarrones para comer.
Me los observé un rato, hasta que me cansé. Entonces me dirigí a la cocina.
- Holaaa.
- ¡Hola, Hann! -respondió Lena, y Perrie me contestó con una sonrisa.
- ¡Perrie! ¿Cómo estás?
- Bien, aunque me duele la cabeza una barbaridad.
- ¿Recuerdas algo de lo que pasó ayer por la noche?
- Ni lo más mínimo -contestó ella, masticando las palabras.
Sonreí.
- Lo suponía. ¿Y Danielle?
- Ha ido a cambiarse el jersey, se ha manchado con la salsa de tomate -respondió Andrew.
- Ah. ¿Y Zayn, Liam y Harry?
- En el jardín, jugando a fútbol.
- Para variar -añadió Lena.

--
Comimos macarrones gratinados y salsichas, acompañado de ensalada y patatas fritas, mientras hablábamos, reíamos, y los chicos nos explicaban cosas que habían pasado durante la gira.
Al terminar de comer, Zayn sacó un pastel que había comprado. Lo cortamos en trozos y lo repartimos, pero Niall y Coco habían comido demasiados macarrones y no tenían hambre, así que fueron a sentarse en el sofá mientras los otros tomábamos los postres.
- Por cierto, Coco -dijo Niall-. Había pensado que de aquí a unos meses, en Agosto o así, podríamos ir a Irlanda a ver a la familia, y luego a París a ver a la tuya, ¿qué te parece?
- ¿Por cuanto tiempo?
- No sé... Medio mes en Mullingar y medio en París.
- No -contestó Coco, mordiéndose una uña.
- ¿Por qué no?
- Pues porque no.
- Pero dame un motivo.
- Porque vamos a tener cosas mejores que hacer que viajar.
- ¿Vamos?
- Perdona, vas. Tú.
- ¿Cosas como qué?
Coco abrió la boca para hablar, pero luego negó con la cabeza y dijo:
- Cosas mejores que pasar un mes entero juntos.
- Coco, me pierdo. 
- Búscate.
- ¿Pero cosas como qué?
- Que no te lo voy a decir.
- ¿Y porqué?
- Porque no, joder.
- Pues hasta que no me lo digas no podemos hacer nada.
- Es que no vamos a hacer nada, ¿entiendes?
- ¿Puedes dejar de ser tan borde?
- ¿Puedes dejar de ser tan gilipollas? ¡Que no te lo voy a decir! ¿Qué no entiendes de eso?
- ¡Pero dime por qué!
- Pesado, ¡que no te lo diré!
- ¿Acaso tú lo sabes? Porque se nota de una hora lejos que me estás ocultando algo y no me gusta.
- ¿Y no tengo derecho a mantener un secreto?
- Si es sobre mí, ¡no! Estás alojada aquí, accedí a ser tu tutor legal en Inglaterra, acogí esa responsibilidad para que fueras feliz, ¿y no me cuentas algo sobre mí mismo? -el tono de voz de Niall había subido tanto que ahora gritaba- No te he dicho nada de lo que haces ni de cómo te comportas y he estado contigo tanto cómo he podido, incluso puede que más que con Andrew y...
- ¡Quizás ese es el problema! -estalló Coco.
- ¿Qué? ¿Qué problema? 
- ¡Andrew!
- Coco, ¿qué estás diciendo?
Coco se levantó del sofá y miró a Andrew, que estaba de pie delante de los primos.
- Quizás que se lo cuentes ya, ¿no? 
- ¿Qué dices? -dijo Niall, levantándose del sofá- ¿Andrew?
Andrew, paralizada, empaledeció.
- Niall, yo... -se mordió el labio y cogió una bocanada de aire antes de continuar- Estoy embarazada.
Niall se quedó inexpresivo.
- ¿Voy... voy a ser padre?
La irlandesa asintió con la cabeza.
- Eso... Eso es maravilloso -dijo, corriendo hacia ella y abrazándola muy fuerte.
Los demás estallamos en un "Ooowww" porque, realmente eran monos.
Algunos habrían dicho "Pero son demasiado jóvenes, tienen 19 años, no pueden ser padres bla bla bla".
¿Y qué?
Andrew y Niall se querían, muchísimo, cualquiera lo podía notar. ¿Por qué no podían tener un hijo? Se amaban, y eso era lo único que importaba.
Cuando la pareja se separó, ella con lágrimas bajándole las mejillas, lágrimas de felicidad, y él aún alucinando, Niall se giró hacia nosotros.
- ¡VOY A SER PADRE! -gritó, y entonces todos nos levantamos a abrazarlos y felicitarlos.

--
Niall y Andrew estaban sentados en el sofá, ella con las piernas por sobre las de él.
Ella le observaba los ojos, sus preciosos ojos azules, mientras que él jugaba con un rizo de ella.
- ¿Qué quieres que sea? ¿Niño o niña? -preguntó él.
- Me da igual qué sea, lo voy a querer de todas formas. Lo único que quiero es que sea tuyo, eso es lo único que me importa.
- Oooh, qué bonito es eso. Pues yo quiero que sea niña.
- ¿Niña? ¿Por qué niña?
- Porque las niñas en general son más monas y tranquilas que los niños.
- ¿Y si es niño?
- Pues lo voy a querer igual -contestó él, sin dejar de jugar con el rizo oscuro.
- Pero, Niall, ¿cómo lo haremos?
- No te entiendo.
- Quiero decir, tú estás en plena carrera y... No sé, aún te queda mucho por hacer con los chicos, y no quiero que nuestro hijo crezca sin un padre, pero tampoco quiero que dejes One Direction ni arruinarte la vida por...
- Shht -dijo él, poniéndole un dedo encima de los labios-. Andrew, vamos a ser padres. Tú y yo. Lo conseguiremos.
Ella asintió levemente con la cabeza.
- ¿Lo conseguiremos?
- Lo conseguiremos -sonrió ella, antes de él la besara.

dijous, 9 de gener del 2014

Reencuentros - 91

91

Just let go, if you want it to never stop.
So if you're loving me, just blow me one more kiss, 'cause you...
YOU AIN'T SEE NOTHING YET - Avril Lavigne

"Un minuto después, entró Coco, con una bolsa colgando del brazo. Un rato después se despertaron Danielle y Liam, y unos minutos después vinieron también Harry y Lena.
Pero Zayn no. Zayn no estaba. 
¿Y dónde estaba Zayn?"

Louis y yo dimos de comer al pez mientras los otros desayunaban.
- Oye -dijo Niall entonces-, ¿y Zayn?
Es verdad. Nadie se había acordado de Zayn y Perrie hasta entonces.
- Ni idea.
- No lo sé.
- ¿Lo llamamos? -dijo Harry.
Liam sacó su móvil y llamó a Zayn. Puso el altavoz para que todos pudiéramos oírlo.
El móvil sonó unas cuantas veces y luego saltó el buzón de voz de Zayn.
- Vuelvo a llamar -dijo Liam, marcando el número otra vez.
Volvió a sonar un par de veces antes de que lo cogiera.
- ¡Zayn!
- Dios... -dijo él, con voz ronca- Acabo de despertarme. Chicos, necesito ayuda.
- ¿Por qué susurras?
- Es que... No sé dónde estoy. Es un salón, está oscuro. Y hay un chino vestido de oso delante mío y me da miedo.
- ¿Un chino?
- Sí, está dormido. Creo... Pero ayudadme, ¡¿qué hago?! -la voz de Zayn sonaba agobiada y preocupada.
- ¿Dónde estás? ¿En una cama?
- No, en un sofá.
- Sal de ahí.
- ¡No es tan fácil!
- Sí lo es, te levantas, buscas la puerta y te largas -añadió Louis.
Liam, riéndose, le hizo un gesto a Louis con la mano para que se callara.
- A ver, Zayn. Es fácil. Levántate. No pises al chino.
- Es imposible pisar al chino. Está en una cuna.
Liam no podía parar de reír, así que Louis le arrebató el móvil de las manos.
- ¿Zayn?
- ¡Louis!
- Tienes que levantarte y encontrar la puerta de salida.
- ¿Y si me encuentro a un león por el camino o algo?
- ¿Pero a ti no te gustaban los leones?
- Sí, pero no uno salvaje.
- Si está en un piso, ¿qué va a ser salvaje?
- ¿Qué?
- Zayn, imbécil, si hay un león dentro de una casa, es imposible que sea salvaje, a menos que se haya escapado del zoo para ir expresamente a comerte...
Harry le arrebató el móvil a Louis.
- Harry, ayúdame -el tono del chico casi era una súplica, pero sin el 'casi'.
- Lo intentaré. Lo primero que tienes que hacer es levantarte.
Se oyó un sonido a través del móvil.
- Vale, ya estoy de pie. ¿Y ahora?
- ¿Qué ves?
- Hay gente durmiendo en el suelo.
- Vale. ¿Ves alguna puerta?
- No. Hay una puerta que creo que da a un pasillo, pero llega una olor muy mala desde ahí, no creo que sea buena idea ir. No, mejor dicho: No pienso ir.
- Está bien. ¿Ninguna más?
- No, sólo esa y el balcón.
- Muy bien. Sal al balcón.
Unos pasos después, volvimos a oír la voz de Zayn desde el altavoz.
- Ya estoy fuera. Este piso es un primero.
- ¿Primero? ¿Y tiene balcón?
- Sí, osea, no es la planta baja, es el primero.
- Ah. Bueno, sólo tienes una opción entonces.
- ¿Qué? Harry, no estarás pensando en hacerme saltar el balcón, ¿verdad?
- ¿Quieres quedarte en ese piso de borrachos?
- ...No.
- Pues es lo único que puedes hacer.
- Joder, Harry.
- El que se ha metido en líos eres tú, no yo.
Zayn suspiró.
- Está bien.
Harry indicó a Zayn cómo bajar de ese piso, aunque al final él acabó saltando. Por suerte, no se hizo daño, y cuando Harry hubo guiado a Zayn hasta la estación de metro, estaba a punto de colgar cuando Zayn gritó:
- Mierda, Perrie.
- ¿Qué?
- Creo que también estaba en el piso.
- ¿Cómo lo sabes?
- Vi su móvil en el suelo. Perrie debe estar allí. Mierda, mierda, mierda.
- Zayn, tranquilízate. Ya no puedes hacer nada.
- Voy a buscarla.
- ¿¡Qué?! Pero, ¡Zayn!
 - Bueno -interrumpí-, mientras el suicida ese va a rescatar a su preciosa princesa de entre las garras del dragón, Louis, ¿te apetece ir a dar una vuelta?
- Perrrfecto.
Rápidamente, cogí mi abrigo y mi bolso y me los puse, y le alargué su sudadera a Louis.
- Volveremos a la hora de comer -dijo él-. Podéis preparar una comida así, guay, no sé, para celebrar que se ha acabado el tour.
Niall levantó un pulgar en señal afirmativo y Louis y yo nos fuimos.
Salimos de la casa; hacía frío. Bastante frío. Cogí a Louis de la mano y cruzamos la calle.
Anduvimos un rato, pegados el uno al otro, hasta meternos en una boca de metro y cogimos uno para ir al centro de la ciudad.
Fuimos al London Eye otra vez, contemplamos las magníficas vistas de la ciudad de día, luego cruzamos el Thames y pasamos por delante el Big Ben, subimos hacia Piccadilly Circus y bajamos por Trafalgar Square hasta el río otra vez. A nuestro ritmo, llegamos al Tower Bridge, donde llegamos justo a tiempo para ver cómo se abría para dejar pasar a un gran barco.
- ¿Sabes? Siempre ha habido una cosa que me gustaría a hacer.
- ¿Qué?
- Visitar Londres, pero como una turista.
- ¿Cómo? No te entiendo. 
- O sea, como uno de esos extranjeros que vienen a Doncaster, los típicos que se alojan en el Hotel Brighton, ya sabes.
- Ah, sí. Está bien. Podemos hacerlo.
- ¿Cómo?

--
Unos cuarenta-y-cinco minutos más tarde, salimos de una tienda de disfraces. 
Louis iba ahora con una camisa hawaiana de flores, un sombrero de paja, una cámara falsa colgándole del cuello y un bigote postizo, además de unas gafas de sol. Yo me había comprado un vestido blanco, de manga y falda largas, con margaritas estampadas, muy muy feo, unas medias negras y unos zapatos rosas; además de una pamela rosa con plumas en una de las bandas.
Estábamos absolutamente ridículos, pero al fin y al cabo, eso era lo que ambos queríamos conseguir.
Anduvimos hasta una parada de bus y esperamos a que pasara uno de los típicos buses turísticos dobles y rojos de Londres, y nos subimos.
Pagamos el billete y subimos a la planta de arriba, encima del bus, lo que vendría a ser la terraza, y nos sentamos.
Sacamos los móviles y empezamos a sacar fotos de todo lo que veíamos, ya fueran monumentos, edificios bonitos, restaurantes chinos o vasos de refresco, daba igual.
Tiramos el dinero comprando souvenirs durante las pocas paradas que hacía el bus: postales, camisetas, sellos, gorros, no importaba. Si algo llevaba el nombre "Londres" estampado, era motivo suficiente para que lo comprásemos.
Entramos en otra tienda de souvenirs, pero en esa, además de cosas de Londres, vendían muchas de One Direction.
Me compré un gorro, cuatro camisetas, el DVD del Up All Night Tour, unos auriculares, tres pósters gigantes, una mochila, una cajita para llevar la comida, su libro, los cinco muñecos, un llavero, dos pulseras, uñas postizas con sus caras y un paquete de veinte pegatinas. Todo de One Direction.
Louis quiso comprar su figura de cartón, la de tamaño real.
- No lo hagas -le interrumpí.
- ¿Por qué? Yo quiero una figura de mida real de mí.
- Ya, pero yo ya la tengo.
Louis me miró, con los ojos muy abiertos.
- ¿Y porqué tienes tú una figura de mí a tamaño real?
- Es un poquito más bajito que tú, pero me lo compré porque... No sé, me... gustaba.
- Hannah, me das miedo.
- ¿Porquéee?
- ¡Tienes una figura a tamaño real de mí en tu casa!
- En mi habitación.
- ¿En tu...? ¡Eres una puta psicópata!
- Ay, ¡déjame!
Después de pagar todo lo que habíamos comprado, ya era la una del mediodía, así que nos fuimos corriendo a coger el metro para ir a casa.

dimarts, 7 de gener del 2014

Reencuentros - 90

90

Recuerdo que el concierto terminó unas dos horas después, que a mí se me hicieron larguísimas.
Cuando entraron en el backstage otra vez se desató la euforia. Nosotras empezamos a animar a los chicos y a decirles que lo habían hecho muy bien y todas esas cosas, pero la única cosa que queríamos en realidad era poder pasar un rato con ellos.
No fue posible, ya que, justo cuando Louis se sentaba a mi lado en el sofá y me pasaba el brazo por el hombro, vino alguien, que los chicos conocían pero yo no, y les avisó de que tenían que ir al escenario a hacerse la foto de familia con todas las personas que habían colaborado en organizar y ejecutar el Take Me Home Tour, y que habían preparado un pequeño pica-pica de despedida.
No sin darme un beso antes, Louis se fue con la resta de los chicos, Danielle, Perrie y Coco; mientras que Andrew, Lena y yo nos quedamos en backstage.
Estaba agotada, había aguantado todo eso solo por Louis, pero ni siquiera habíamos tenido un minuto juntos.
Dispuesta a esperar lo necesario hasta que volviera, me tumbé en uno de los sofás y, sin quererlo, cerré los ojos.

--
Tengo el vague recuerdo de una luz iluminándome ligeramente, de oír unos susurros, una voz dulce murmurando "Está dormida", unos brazos cogiéndome y llevándome, y después de unos minutos escondida entre aquellos brazos, dejarme en otro sitio tan blando como el sofá en el que me había quedado dormida.
Debíamos estar en un coche, porque creo recordar el ruido de un motor, y los mismos brazos que me habían llevado atrayéndome contra sí, unos dedos recorriendo mi pelo y desenredándolo.
No sé cuanto tiempo después se volvió a hacer silencio absoluto y no oí absolutamente nada, quizás el sonido de unas llaves girando en una puerta y algunos susurros apagados.
Tengo el recuerdo de que alguien me tumbara en una cama, me tapara bien con el edredón y las sábanas, me acochara y pusiera bien el cojín.
Y la última cosa que recuerdo de esa noche es un beso, un beso en la frente, dulce y cariñoso, justo antes de volver a desconectar totalmente.

--
Desperté. Inmediatamente noté que a mi lado había alguien, Louis. 
No despertar en una cama fría y sola era un lujo, algo que había echado mucho de menos. Era una sensación reconfortante, y parecerá una tontería, pero con ella cualquier cama me parecería mi hogar.
Pero, ¿qué hacía ahí? ¿Cómo era que estaba otra vez en la cama de la casa, si me había dormido en el sofá del backstage?
Me incliné a un lado de la cama, desbloqueé el móvil y miré la hora: 7:52.
Remugué y me pasé una mano por la cara. Di una vuelta en la cama y me puse al lado de Louis, tocándolo, y apoyé mi cabeza en su hombro.
Aunque yo creía que estaba dormido, se dio la vuelta en silencio y me abrazó.
- Buenos días, princesa -me dijo, con su voz dulce, mientras me besaba.
- Buenos días, caracol -sonreí-. ¿Cómo has dormido?
- Muy bien. Es la primera vez que estamos tú y yo solos, ¿lo sabes? -me susurró al oído.
- Sí, soy consciente de ello. ¿Cómo es que estoy aquí?
- Te quedaste dormida en backstage y te traje hasta aquí -dijo él, empezando a besarme el cuello.
- Qué mono. No sabes cuánto te he echado de menos.
- No más que yo.
Le levanté la cabeza con las manos y lo miré a los ojos. Sonreí.
- No creas. Te amo, Louis -dije, besándolo.

--
Eran las ocho y media de la mañana cuando nos levantamos de la cama y fuimos hacia el comedor.
Andrew y Niall estaban los dos tumbados en el sofá, uno en cada extremo, con las manos cogidas, y hablando.
- Buenos días -dijo Louis con voz ronca.
Los irlandeses se giraron hacia nosotros.
- Por fin se ha despertado alguien.
- Los madrugadores sois vosotros -contesté-. ¿Los demás aún duermen?
Andrew asintió con la cabeza.
- Todos. Bueno, Coco ha ido a la farmacia, a comprar no se qué.
- ¿Coco? Pero si normalmente duerme como un lirón.
- Ya... No sé -la sonrisa de la irlandesa desapareció pero unos segundos después volvió a aparecer- Si queréis desayunar, hay pastel de chocolate en la cocina.
Sonreí, agradecida. Cogí a Louis de la mano y entré en la cocina.
Corté dos trozos grandes de pastel y los serví en dos platos mientras Louis preparaba café.
Luego, fuimos al comedor y nos sentamos en la mesa a desayunar.
Un minuto después, entró Coco, con una bolsa colgando del brazo. Un rato después se despertaron Danielle y Liam, y unos minutos después vinieron también Harry y Lena.
Pero Zayn no. Zayn no estaba. 
¿Y dónde estaba Zayn?

diumenge, 5 de gener del 2014

Week 4 - 1R (Reencuentros)

BUEEEEENAS NOCHES MUNDANOS.

Primero de todo, disculparme por no haber subido el martes, ya que era 31 de Diciembre y estaba con mi familia esperando a las 12 y eso.
Segundo, la revelación de hoy no es una pista sino un pequeeeeño adelanto.

WEEK 4
∽∽∽∽

«Coco entró en el comedor. Vio a Niall, y rápidamente se dirigió a él.
- Niall!
- Cocoloco!
- Que tal estás, primo?
- Bien!
- Oye, tengo que contarte algo.
- Soy todo oídos.
- Pues, tú sabes que la gente...
Entonces, el móvil de Niall empezó a sonar.
- Es Josh -dijo el irlandés-. Disculpa, debo cogerlo.
Coco asintió con la cabeza, Niall se levantó y se dirigió a la ventana con el móvil en la oreja.
- Josh! Qué tal, bro? Claro, dime. Ajá. Sí. Sí, claro. Sí, sí. Ajá. S... Espera. ¡¿QUÉ?! NO. AH, NO. JOSH, POR AQUÍ NO PASO. NO. ¿CÓMO QUIERES QUE ME TRANQUILICE? JOSH, ELLA ES MI... SÍ. MÍA.
Coco decantó la cabeza, intrigada, para oír mejor.
- Josh, no. Lo siento, pero no puedo permitir que... Vamos, tío. No me hagas esto.
Coco, sin enterarse absolutamente de nada de lo que pasaba, se tiró en el sofá y esperó a que la llamada de Niall terminara.
- Qué pasa, Niall?
- Nada. Cosas de Josh. ¿Tenías que decirme algo importante? ¿Tienes novio o estás enamorada, o algo?
- ¿Qué? No. Qué tontería. Yo tenía que pedirte que me firmases algo...»

dissabte, 4 de gener del 2014

Reencuentros - 89

89


It feels like we've been living in fast forward, 
and now the moment's passing by.
UP ALL NIGHT - One Direction


Nos acercamos a una de las puertas del estadio, donde había una pequeña valla barrando el paso, y un segurata vigilándola.
- Hola -dijo Perrie, acercándose al hombre-. Soy Perrie Edwards.
- Buenos días, yo soy Mike Young -respondió el segurata.
Perrie se quedó perpleja, y tardó unos segundos en reaccionar.
- ¿Nos puedes dejar pasar?
- No.
- ...¿por favor?
- No.
- ¿Y se puede saber por qué?
- ¿Ves esta valla? -dijo el hombre- Sirve para que no entre personal no autorizado.
- ¡Pero si soy Perrie Edwards!
- A mí no me sirve de nada que me digas quién eres si no tienes autorización.
- Claro que la tengo.
- ¿Y dónde está?
Perrie parpadeó, perpleja.
- Pues, no la llevo...
- Veo que empezamos a entendernos.
- Esto es increíble -bufó la chica.
- ¿Qué está pasando aquí? -preguntó otro segurata, más alto, acercándose a nosotros.
- ¡Henry! -exclamó Perrie.
- Hola, Perrie. ¿Qué pasa?
- El chico no nos deja pasar.
Henry se giró hacia su compañero, con una mirada inquisitiva.
- No lleva autorización -argumentó él.
- Vamos, Mike. No la necesita. Es Perrie Edwards, la hija de John. Es la co-organizadora del concierto.
Mike no contestó. Luego, nos miró a nosotras.
- ¿Y sus amigas? Perrie puede entrar, pero las otras no, a menos que sean parte del equipo.
"Mierda" pensé. Deberíamos habernos inventado algo.
- La señorita Edwards tiene derecho a entrar a quien quiera en el recinto según su criterio.
- No me jodas -bufó Mike.
Mike cogió la valla y la apartó, e hizo un gesto con la mano indicando que entráramos.
- Gracias -dijo Perrie, irónicamente, al pasar al lado del chico.
Contuve una sonrisa.
Recorrimos un corto pasillo y salimos en la pista del estadio. Todas las sillas estaban ya preparadas, en fila, y orientadas al escenario. Había también otro escenario, más pequeño, en el centro de la pista, al que se llegaba desde un pasillo a la altura de los dos escenarios. El escenario principal era grande pero sobretodo largo. Había dos escaleras para subir a una especie de puente aéreo, unas a la izquierda y otras a la derecha. 
Y en las de la derecha, cantado una versión reggaeton Last First Kiss junto a los chicos, estaba él. Con su sudadera negra de The Who y su gorra negra y roja, sus tejanos algo desgastados, su barba de tres días y sus ojos irresistiblemente azules.
Él. Louis. Mi Louis.
Me tapé la boca con la mano para reprimir un grito y le di un codazo a Lena y Andrew, que estaban a mi lado.
Pero, a diferencia de mí, al darse cuenta, Lena no se puso la mano delante de la boca y su grito resonó por todo el estadio.
De repente, los chicos en las escaleras dejaron de cantar y se giraron hacia dónde estábamos nosotras.
Se hicieron unos segundos de silencio absoluto.
- ¡HANNAAAAAH! -se oyó el grito, mientras Louis se levantaba corriendo de las escaleras.
Empecé a respirar rápido y se me aceleró el pulso del corazón. 
Por fin.
De la emoción, se me cayó el bolso del brazo, pero no le hice caso, sino que empecé a correr hacia el escenario a toda leche.
- ¡LOUIIIIIS! -grité, dejándome la voz.
Louis era mucho más rápido que yo, así que llegó a la pista en cuestión de segundos y empezó a correr por el pasillo en dirección a mí.
Cuando lo tuve relativamente cerca, me eché encima de él, que me cogió en el aire y me atrajo con todas sus fuerzas contra él.
Al principio mi cuerpo se estremeció con el contacto, pero en una milésima de segundo la sensación cambió.
En sus brazos, me sentía en casa.
Me cogí bien a su cadera con las piernas y entrelacé mis brazos detrás de su cuello, hundí mi cabeza en su hombro y reprimí las ganas de llorar.
Aparté la cabeza y lo miré a la cara, miré esta amplia sonrisa, esos tiernos ojos, esa piel tan perfecta...
Dibujé una sonrisa en mis labios, y lo besé.
Me sentía en una nube, en una nube besando a Louis, besando a ese chico que era mi felicidad, mi todo. No sé qué habría echo sin él, sin su sonrisa, sin sus bromas... Sin él a mi lado, no era nada.
Disfruté del beso, dulce y largo, saboreé sus labios, esos labios que tanto había echado de menos.
Cuando nos separamos, apoyé mi frente en la suya y lo miré.
Louis. Mi Louis. Cómo lo había echado de menos...
De un salto, bajé y apoyé mis pies en el suelo.
Louis me miró, y de repente dibujó una sonrisa triste. Con el dedo pulgar me secó una lágrima traidora que bajaba mi mejilla, antes de abrazarme otra vez y susurrarme a la oreja:
- Te he echado muchísimo de menos.
- Y yo a ti, no sabes cuanto -respondí, en el mismo tono que él-. Te amo, Louis.
- Te amo, Hannah -dijo él, y me besó otra vez.

--
5:49PM

Estábamos en el backstage. Quedaban unos minutos para que los chicos salieran al escenario.
Nosotras, Danielle, Andrew, Lena, Coco, Perrie y yo, estábamos las cinco sentadas en un sofá, mientras los chicos bailaban no-se-cuál canción y nosotras nos reíamos.
Un hombre vestido de negro entró en la habitación.
- Quedan diez minutos. Chicos, a vuestros puestos -dijo, y luego se fue.
Vinieron los técnicos y les colocaron a cada uno de los chicos un auricular en la oreja, conectado con un cable a un aparato que colocaron en sus bolsillos.
Comprobaron que funcionaban y luego se fueron.
- Cuatro minutos.
Los chicos hicieron un corro y dijeron algo que nosotras no podíamos oír.
- Uno, dos, tres, ¡podemos! -terminaron.
Luego se separaron y vinieron hacia nosotras.
Louis me dio un beso fugaz en los labios y dijo:
- Nos vemos después del espectáculo.
- Mucha suerte.
Sonrió. Louis fue hacia Harry, lo separó bruscamente de Lena y se lo llevó con él escaleras arriba.
- LONDON, ARE YOU READYYY?! -se oyó a Louis, antes de que empezaran los gritos.
Un último show. Sólo un último show.
Por fin volvería estar con Louis. Y nada ni nadie me lo podría impedir.

divendres, 3 de gener del 2014

Capítulo XXII "Barbie"

"I'm so sorry baby"

La terrible musica de llamada de Liam trae consigo una terrible noticia. Almenos para Niall.
-¿Si?- responde el castaño con voz dormida.
-Liam, soy Paul. Tenemos un problema. Muy, muy gordo.
*Narra ________*
Después de escuchar la mala noticia de Paul, no tengo otra opción que correr hacia mi armario y cambiarme de ropa.
Después de bajar a casa de Niall y Zayn para cogerle la gorra al rubio, me encamino a la furgoneta negra, dónde Liam y Paul me esperan. Miro a Liam, y me abraza. Sabe lo nerviosa que estoy, y eso me tranquiliza.
Con una velocidad algo exagerada, conseguimos llegar a las oficinas del Modest! para hablar con nuestro manager. Corriendo y sin hacerle caso a la Barbie que tienen como secretaria, entro con toda mi mala furia al despacho de John.
-¿Qué mierdas le queréis hacer a Niall?-digo sin tapujos.
-Eh, esa boca. A él no le queremos hacer nada, pero necesitamos que acabéis de grabar el cd y que hagáis una gira en menos de 4 meses.-dice John fríamente.
-¿Pero qué dices loco?-le escupo(no literalmente:’D)- Niall necesita como mínimo un mes de recuperación, y en tres meses no podemos hacer toda la mierda esta que dices.
-______, tranquila. Yo me ocupo.-dice Liam.- A ver señor, lo que ella quiere decir es que…
Y sr.John no tiene otro momento para interrumpir que este.
-Sí, sí. Ya sé lo que quiere decir. Y me da igual. No voy a ser comprensivo, ¿vale? Necesitamos el dinero y punto. Ya tenéis estudio reservado para dentro de dos semanas. Ahora, iros.
Vale. Esto ya no lo puedo soportar. Liam me coge del brazo, pero no puede impedir que diga unas cuantas cosas.
-Hijo de puta, no tienes comprensión. Ojalá le pase esto al ser más querido de tu vida, como me está pasando a mi, y me comprendas. Te odio. Que lo sepas.
Después de decir todo esto, Liam consigue sacarme de ahí y tranquilizarme un poco. Pasamos por delante de la Barbie secretaria,(bonito nombre oye, vaya mente más abierta tengo a veces jajajajja, es broma) y se escucha una rara voz de pito.
-¿Ves como no tenías que entrar ahí? Si es que nadie me hace caso.-entre la tía esta y el gordo obeso del otro me tienen hartita, así que a contestar se ha dicho.
-Normal, eres rubia.
Y tan ancha, me voy hacia la puerta. Busco con la mirada la furgoneta tintada de Paul, y no la veo. Veo que Liam está hablando por teléfono y me guiña el ojo. Aprovecho para coger mi Blackberry y abrir mi Whatsapp. Tengo uno de Harry, de esta mañana. Avisándome de que todo va bien.
*Conversación con Hazza*
-Haaaaaaaaaarry
-Pequeña, ¿qué tal ha ido?
-Fatal, me he peleado con John :DDDDDDD
-¿Qué dices loca?
-Eso mismo le he dicho yo a él… ajjajajajja
-Estás fatal… ¿Venís ya?
-Síp, ahora te contaré. Tequierooooooo<3
-Y yo loca del moño, y yo...<3
*Fin de la conversación*
Le sonrío al teléfono. ¿Pero qué haces loca del moño? Ai dios, que mal estoy. De un momento al otro la esperada furgoneta aparece. Nos montamos en ella y partimos hacia el hospital.
-Adióoos Paul.-decimos Liam y yo a la vez. Él ríe y se despide. Caminamos hacia la puerta, y dejamos que ésta se abra sola. Saludamos a la chica de recepción y compramos unos cuantos cafés para llevar en la cafetería. Subimos hasta la planta 2, dónde en la 216 nos espera el rubio con Harry. Sí, hubo un cambio de planes. El anglo-pakistaní tuvo que marcharse a el apartamento porqué tenía que arreglar un par de cosas para el irlandés.
-Hola, ¿qué tal estás Niall?-digo mientras le doy un beso en la mejilla.
-Pues mejor, gracias.-contesta.
-Oye, explícame. ¿Qué ha pasado con John?-dice Harry mientras me besa la mejilla y me hace sentar sobre su regazo.
-Pues yo te lo explico.-dice Liam.- La loca esta que tienes por hermana, se le ocurrió de ir a las oficinas del Modest, porqué claro, todo es una injusticia. Y ella tenía que ir. Total que hemos ido, y John le ha soltado que tenemos que grabar y programar la gira en menos de 4 meses. Y claro, ella no podía estar calladita y le ha soltado de todo. Y a la secretaria también la ha puesto un poco verde. Total, que la ha liado parda. ¿Café?-dice a carrerilla. Harry y yo nos miramos y nos reímos.
-Esa es mi enana.-me besa la mejilla y me achucha. Miramos a Liam, y vemos que esta flipando. Volvemos a reír y seguimos hablando.
Posiblemente, estuve unos diez minutos mirando fijamente a Niall. Hablamos sobre qué debíamos hacer con lo del Modest, hablamos sobre cosas de pequeños. Organizamos nuestras próximas vacaciones en una servilleta de la comida de Niall, y también organizamos una comida con John. Una comida en la que, el rubio podría ir, y en la que hablaríamos sobre nuestro disco. Decidimos llamar a Zayn y a Louis para hablarles sobre la comida con John.
-¿Y bien?-les digo.
-Me encanta la idea. Es genial. Solo cambiaría una cosa, en vez de ir a ver el zoo…-intenta acabar Louis.
-¡LOU! No estamos hablando de las vacaciones, por dios.-le contesto riendo.
-Es broma. Que sí, que sí. Me encanta la idea.-me dice riendo también.
Al momento, entra el doctor de Niall. Hablamos con él y nos da la mejor noticia del mundo. Niall tiene el alta.
Mientras cogemos las cosas, Niall se viste. Con dificultad, nos vamos para casa. Decidimos comer en el apartamento de Harry y Louis, que se hace llamar ‘La guarida catcarrot’. Lo sé, son muuuuy poco originales cuando quieren. Al llegar a dicha guarida, me meto en la cocina.
Abro la nevera y veo zanahorias (muuuchas zanahorias), y varias verduras. Las lavo y las corto y las meto en una olla, con agua hirviendo. En los armarios, encuentro un paquete de fideos para sopa y los meto en la olla. Con un cazo remuevo los fideos y chillo:
-¡LOUIS Y HARRY VENID!-mientras vienen, pongo un poco de sal en la sopa.
-¿Qué quieres?-dice Lou.
-Quiero que uno ponga la mesa y que el otro me saque los platos.-digo con tono autoritario.
-A sus órdenes capitana.-dice Harry haciendo el saludo militar.
Mientras Harry coge los platos para que yo eche la sopa, Louis coge la bebida y los cubiertos y se va al comedor. En silencio, pongo 5 platos de sopa. Después, cuelo el caldo en un plato y pongo fideos en otro y vamos hacia la mesa. Entre risas, comemos. Y entonces, llega la conversación menos idónea para el momento.
-Entonces, ¿qué hacemos con John?-pregunta Zayn.
-Yo creo que deberíamos de hacer una comida con él, en la que hablar del tema.-dice Niall.
-A mi me parece bien, pero… ¿en plan comida muy, muy formal?-pregunta Louis.
-Muy formal. Veamos, podemos comer en un italiano. Está bien, ¿no?-digo yo. Todos asienten y acabamos de comer en silencio. Recogemos la cocina y el comedor y nos sentamos en el sofá. Liam coge su blackberry y marca el número de la oficina.
-¿Si?-dice una voz de pito.
-¡Anda, la Barbie!-digo, sin querer, en voz alta.
-Vale, ahora os paso a John.-dice ella.
-Manda narices, si ha pensado y todo.-digo susurrando. Todos intentamos reír bajito, y lo conseguimos ggracias a una respuesta.
-Chicos, soy John. Necesito que comamos juntos para hablar. Mañana a las 12 en el italiano de Oxford Street. No lleguéis tarde, adiós.-y entonces, cuelga.

-Anda nenes, que bien nos ha salido la cosa.




Bebeeeeeees. Primero de todo deciros que feliz año, que espero que paséis un 2014 de miedo! Uno de mis propósitos de este año es subir más seguido, así que intentaré conseguirlo. Un besitoooooooooooooooooooooooo:3333PD; Dentro de poco, va a haber una surprise:33 

dijous, 2 de gener del 2014

Reencuentros - 88

88

Eran las 12:15. Habíamos quedado con Perrie en Nando's a las 12:30 para comer.
Andrew, Lena, Danielle y yo ya estábamos listas. Sólo había un pequeño problema: Coco.
- ¡Coco, corre, que llegaremos tardeee!
- ¡Ya voooy pesadaaas!
- ¡VAAAAA!
Pero no salía de su habitación. Estábamos las cuatro en el comedor esperándola pero no salía.
Al final, Danielle y yo fuimos a buscarla.
Danielle llamó a la puerta.
- ¿Qué queréis?
- ¡Que salgas!
- Ahora mismo salgo.
- Eso mismo dijiste hace diez minutos.
- ¡Soy una adolescente, necesito tiempo para mí misma!
- Peloarcoiris, ¿no querrás que tu queridísimo primo Niall se entere de nuestro pequeño secreto, verdad?
- La pistola de serpentinas, Hannah.
- Sal ahora mismo o le contaré también lo de tu exposición de arte... -dije, haciéndole un gesto a Danielle como diciendo que no me hiciera caso.
Coco no contestó. Pasaron unos segundos y luego salió de su habitación rápidamente, me fulminó con la mirada y susurró:
- Sabía que estabas en la secta satánica.
- Sí, claro. Anda y calla.

Puse la mano detrás de la espalda de Coco y la conduje hacia el comedor.
- ¿Vamos? -dijo Andrew, levantándose.
- Sí -dije.
Cogimos las cosas y salimos. Nos metimos en una boca de metro cercana y entramos en el metro, que estaba a punto de salir. Un minuto más tarde, y nos hubiéramos tenido que esperar diez minutos hasta el siguiente.
Bajamos del tren a las 12:31 y fuimos corriendo hacia Nando's, donde Perrie ya nos estaba esperando.
- ¡Chicas! -dijo Perrie, riéndose al vernos agotadas.
- Perdón por llegar tarde. Nos hemos entretenido un poco en casa -dijo Andrew, mirando a Coco y sonriendo. La francesa asintió levemente con la cabeza, como dándole las gracias por cubrirla.
- No pasa nada -sonrió Perrie-. Vamos, sentaros.
Nos sentamos en la mesa y empezamos a hablar. A los pocos minutos, llegó el camarero y pedimos la comida.
Recuerdo que Lena hablaba con Perrie y Danielle, y Andrew con Coco, y yo estaba absorta en mis pensamientos, jugueteando con una goma de pollo que había encontrado en el bolsillo de mi abrigo.
- ¡Hannah!
Me giré hacia detrás, de dónde venía el grito.
Vi a un chico, de pelo marrón café, cortado corto, pero con el pelo de la parte de arriba mucho más largo que el de los laterales, el cual le dejaba un largo flequillo que llevaba inclinado hacia la derecha; de tez morena, facciones claramente definidas y unos ojos marrones con matices de verde. Llevaba un pendiente negro y redondo en la oreja izquierda, una camiseta negra y una camisa descordada de cuadros rojos y negros encima.
Pero me fijé sobretodo en sus ojos, y esa sonrisa, que sin siquiera saberlo, había echado de menos.
- ¡Neil! -exclamé.
Me levanté de un bote y eché a correr hacia él. Le choqué las manos y luego lo abracé.
- ¿Qué haces aquí? -le pregunté.
- Venía a comprar algo de comer, me estoy muriendo de hambre -dijo él, frotándose la barriga- ¿Y tú?
- He venido dos días aquí porque esta noche vuelve Louis de tour.
- Tío, que fuerte que sea famoso. ¿Aún estáis juntos?
Sonreí.
- Cortamos, pero hace unos meses que hemos vuelto.
- Oooh, qué cucos -contestó Neil, pellizcándome la mejilla. Le piqué la mano y contesté:
- ¿Y tú? ¿Aún no has salido del armario? Ja, ja.
- Aún no, imbécil -dijo, riéndose-. Hace un mes que dejé a mi novia, así que ahora estoy soltero.
- Oooh, pobrecito Neil. Soltero en esta gran ciudad.
- ¿Esas son tus amigas? -dijo señalando al grupo de chicas, que nos estaban mirando.
- Sí, ¿por qué?
- Si alguna está soltera podrías... Ya sabes, presentármela -dijo, guiñando un ojo.
- Anda, vete a la mierda -repliqué, pegándolo en el brazo-. Para tu desgracia todas tienen novio. Menos Coco, pero ella es menor. Y está jodidamente loca.
Neil sonrió. Era dos palmos más alto que yo.
- Me alegro de verte, enana -dijo.
- ¿Te vas ya?
- Quiero comer algo, me estoy muriendo de hambre.
- Ven a sentarte con nosotras. Acabamos de pedir.
- Está bien -sonrió.
Cogí a Neil del brazo y lo arrastré hasta la mesa.
- Chicas, os presento a Neil, mi mejor amigo en el instituto.
Neil cogió una silla de otra mesa y la puso en uno de los extremos de la nuestra.
Llamé al camarero y le pedí que anotara también lo del chico moreno.
Comimos los siete tranquilamente. Iba cambiando de conversa, intentaba que Neil no se sintiera apartado, aunque no fue el caso. En un momento fui al baño, dejando mis cosas en mi sitio, y al volver a los pocos minutos ya estaba hablando con las chicas como si fueran amigos de toda la vida.
Cuando terminamos, iba a pagar lo mío, cuando Neil me aturó.
- Y una mierda, muñeca. Te invito yo.
- Uh, no. Puedo pagarme lo mío, no necesito tu ayuda.
- A mí siempre me han enseñado a ayudar a los necesitados, así que te invito yo.
- No soy una necesitada, a diferencia de ti. Me lo pago yo.
- Te invito.
- Que...
- Cállate.
Callé y esperé, con los brazos cruzados y la mirada bajada, a que Neil hubiera pagado. Cuando se hubo guardado la factura en el bolsillo de la camisa, levanté la cabeza y lo miré a los ojos.
- Eres estúpido. Te odio.
- Y yo a ti. 
- No me hables, me caes mal.
- Tú tambi...
- ¡Que no me hables, pesado! Que me caes maaal. 
Neil sonrió y se rió por debajo la nariz.
- Al menos me dejarás invitarte a una copa algún día, ¿no? Para compensarte.
- Quizás, enana. Me lo pensaré.
Me puse mi abrigo y me colgué el bolso del brazo.
- Ha sido un placer verte, tonto.
- Lo mismo digo, subnormal.
- Ya nos veremos algún día -dijo, haciendo una reverencia exagerada.
Intenté contener la risa.
- Sal del armario de una maldita vez -grité mientras me alejaba corriendo.
Alcancé a las chicas, me cogí del brazo de Lena, me giré y le hice adiós a Neil con la mano, aunque no estaba segura de si me había visto.
- ¿Ese chico te ha invitado? -dijo Lena.
Asentí con la cabeza.
- Es muy mono -dijo Coco-. ¿Tiene novia?
Miré a Coco sorprendida, abrí la boca, la volví a cerrar y negué con la cabeza.
"Mierda, no tengo su número de móvil", me di cuenta entonces.
Le di una patada a una pierda y seguí andando.
Anduvimos un rato junto al Thames hasta llegar a una pequeña cafetería, en la que nos sentamos a tomar algo de postre.
Me compré un pastelito pequeño de queso y frutas rojas y un cappuccino. Al sacar el monedero del bolso para pagar, me encontré un papel, más concretamente, una servilleta, una servilleta de Nando's. Había un número de móvil anotado y una pequeña nota: "Por si quieres llamar a tu subnormal alguna vez..."
Sonreí. Me hice una nota mental para llamarle más adelante.
Pagué mi comida, me senté en una mesita con las chicas y empecé a comer.
- Es la 1:08 -dijo Perrie-. Yo tengo que estar en el O2 Arena a las 2, porque hoy el concierto es a las 6, pero los teloneros empiezan a las 5, así que a las 4:30 ya tiene que estar todo preparadísimo.
- ¿Los chicos ya están ahí?
- En teoría sí. Podéis veniros conmigo y estar con ellos en backstage hasta que tengan que salir.
- ¿En serio?
- ¡Claro! Pero vamos a tener que flanquear seguridad.
- ¿Y cómo se hace eso?
- Simplemente inventarnos algo. Quiero decir, os puedo colar, pero argumentando que sois las estilistas o algo por el estilo.
- Oh, ¡tengo una idea! -saltó Coco.
- Quietecita con tus ideas.
- O os puedo colar y punto, con todo el morro.
- ¿Puedes hacer eso?
- Técnicamente no. No pueden entrar ni amigos ni familiares en backstage, pero yo puedo entrar a quién quiera.
- Pues nos entras y ya está, es más fácil.
Perrie asintió con la cabeza y sonrió.
- Gracias, Perrie. Eres la mejor -dije.
- Pero sigo sin entender porqué trabajas en el management -añadió Danielle.
- Es verdad, tienes derecho a cumplir tu sueño.
- Sí, supongo, no sé -dijo ella, y tomó un sorbo de café.

--
Después de tomar los postres, paseamos un rato por las calles de Londres guiadas por Perrie. Entramos en un supermercado y compré comida para el pez de Louis (no se me había olvidado), y a la 1:45 nos dirigimos a la estación de metro para ir al London O2 Arena.
El trayecto en metro era de unos 9 minutos, así que a la 1:56 estábamos en las puertas del estadio, dónde ya había muchas fans haciendo cola.
- Algunas llevan ya días aquí.
- ¿Días?
- Sí, acampan. Duermen en la cola.
- ¿Y eso no está prohibido?
- Si ellas quieren quedarse a dormir en el suelo de la calle, no vamos a ser nosotros quiénes les digan nada.
Un grupo pequeño de fans, de unas diez chicas, nos vio, empezaron a mirarnos mientras andábamos hacia la entrada y finalmente se decidieron a venir.
- Hola... Esto... ¿Podemos hacernos una foto con vosotras?
- Sí, claro -contestó Danielle, simpática como siempre.
Pocas milésimas de segundo después, las chicas se pusieron en formación alrededor nuestro, y Coco delante con el móvil de una de las chicas, para hacer la foto.
- Decid: ¡Unicorniooos!
- ¡Unicorniooos!
- Ya está.
- Gracias -dijeron las chicas, mirándonos, la mayoría sonrojadas.
- De nada -sonreímos nosotras, y seguimos andando hacia la entrada del estadio.
No pude evitar sonreír para mí misma:
Iba a ver a Louis. Por fin. Otra vez.

diumenge, 29 de desembre del 2013

Week 3 - 1R (Reencuentros)

"87

...
Dejé mi abrigo y mi bolso en el colgador de la entrada y recorrí el pasillo, mi pasillo, hasta el baño.
Abrí la puerta, entré y la volví a cerrar. Entonces, me di la vuelta y vi a una cabra, blanca con el morro negro, comiéndose la toalla de secar manos.
Cómo si nada hubiera pasado volví a salir del baño y fui corriendo hasta Coco.
La cogí en banda y le dije:
- Coco, preciosa.
- Dime, Hannah... guapa.
- ¿Qué es eso que hay en el baño?
- Probablemente sea un retrete.
- No me refiero a eso. Me refiero a nuestra amiga la cabra.
Coco sonrió incómodamente.
- Mierda, se me olvidó -entonces, me fitó los ojos y me dirigió una mirada de esas que matan-. Si se lo cuentas a alguien vendrá una tostadora que afeita sillas puntiagudas y te matará con una pistola de serpentinas.
- Tranquila, no se lo diré a nadie -me reí.
Fui a mi habitación, a la que compartía con Lena, y dejé mi pequeña mochila encima de la cama, aún sabiendo que esa noche no iba a dormir ahí.
Luego volví al comedor, y me senté en el sofá. Saqué el móvil y respondí a un par de mensajes que tenía.
Entonces, mi móvil empezó a vibrar: Era Louis, estaba llamando.
- ¡Es Louis! -dije, para que todas se enteraran. Me levanté y descolgué, aunque Lena me cogió de la pierna para que no me fuera muy lejos de ellas y pudieran oírlo.
- ¡Hann!
- ¡Lou!
- ¿Qué tal, cielo?
- Muy bien, ya estamos en Londres, ¿y vosotros?
- Pues estamos en el aeropuerto de Estocolmo, en media hora o así sale el vuelo a Londres.
- ¡Qué bien! ¿Y podremos veros antes del concierto?
- No lo sé. No sé si nos dejarán salir por libre o si nos llevarán directamente al estadio.
- Jo.
- Pero una vez en el estadio podréis entrar a backstage con nosotros, así que nos veremos antes del concierto.
- Ah, vale. Pensaba...
- Ah, Hannah... Joder, espera. ¿¡QUÉ COÑO QUIERES, HARRY?! ¡SÍ, YA ESTÁN EN LONDRES! ¡LLÁMALA TÚ!
Me reí.
- Perdona, cielo. Este pesado, que preguntaba por Lena.
Justo entonces, el móvil de Lena empezó a sonar.
- Harry -dijo ella, riéndose.
- ¿Qué ibas a decirme antes de que te interrumpiera Hazza?
- Ah, sí... Que si puedes hacerme un favor.
- ¿Cuál?
- Necesito que me compres comida para peces.
- ¿Es para Niall o para el pez?
- No, es para el pez, es que se me ha terminado. Pero si Niall se pone muy pesado le daré un poco. ¿QUÉ QUERÉIS AHORA?... Hannah, diles a Andrew y Danielle que sus respectivas princesas les echan de menos y que les quieren mucho.
- Ahora lo hago, y luego compro la comida del pez, ¿sí? Por cierto, ¿y Zayn?
- Durmiendo, para variar. En su tiempo libre no hace más que dormir.  A veces habla con Perrie o con su madre, pero en general siempre está durmiendo. Oye, ya tenemos que subir al avión. ¿Nos vemos esta noche?
- Nos vemos esta noche. Un beso, cielo.
- Un beso, princesa.
Sonriendo como una estúpida, colgué, me giré hacia Andrew y Danielle y les dije:
- De parte de Niall y Liam, que os echan mucho de menos y que os quieren mucho.
- Awww -hizo Andrew.
Después, llamamos a Perrie. Quedamos en una hora en Nando's para comer juntas y luego ir al estadio, a ver a los chicos."

Bueeeno, pues aquí tenéis la otra parte del 87 que no pude escribir ayer :)



Week 3 (1R)
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Vale, para esta semana os traigo DOS revelaciones en lugar de una porque son tonterías así que, para compensar, os daré dos.
Las revelaciones de hoy son...


1) Cómo ya sabéis, el 31 pasa una cosa muy importante con una de las parejas, y os dije que uno de los dos era rubio. PUES BIEN, el rubio es Niall y la pareja es Andrew y Niall (o Nandrew, aunque suene a Nando's).
2) Coco y Andrew tienen un secreto, que solo saben ellas dos (POR ESO ES UN SECRETO ERHHH) y que se descubrirá... También el 31. Tiene que ver con el 1) .


Vale, son unas mierda revelaciones, lo sé, PERO ES QUE HASTA QUE NO VUELVAN A DONCASTER NO OS PUEDO DECIR NADA MÁS SO.
La semana que viene va a haber un 1R mucho más importante que eso, promise.
Pensad mucho en esto, que es un rompecabezas mú' bonito, y hasta el martes a las 11! :)
   -Anna'xx